Este pueblo de misión fue fundado el 01 de mayo de
1.744, por el capuchino Fray Pedro José de Villanueva, dándole por nombre
San Miguel Arcángel de la Boca del río Tinaco. Más tarde pasó a conocerse como
El Baúl por distintas teorías, siendo la más aceptada la de su geografía, ya
que está rodeado de grandes cerros y ríos. El pueblo está cercado por sendos
ríos navegables, el río Cojedes y el Tinaco. Sus tierras son ricas para la
agricultura y la ganadería, su principal festividad está dedicada a la Virgen
de la Candelaria, el 2 de febrero.
Comercio
El Baúl tuvo una época floreciente donde era un punto
importante para el comercio fluvial y terrestre. Existen registros que indican
que entre febrero y octubre de 1844, 543 embarcaciones entraron al puerto
fluvial de El Baúl, este movimiento trajo consigo mejoras en las condiciones de
vida muchas personas que ejercían trabajos relacionados, campesinos y
ganaderos.
En el lado derecho de la carretera, aproximadamente a
9 kilómetros antes de llegar a El Baúl, hay dos enormes cadenas de más de 100
metros de largo cada una, que atraen la atención y despiertan la curiosidad de
quienes transitan por estas tierras llaneras. Sobre el origen de estas cadenas
se escuchan diversas leyendas, las misteriosas cadenas se encuentran
exactamente en el hato El Socorro, a 25 metros del borde de la carretera que va
de la población de Tinaco hasta El Baúl.
Casa de alto Construida
a mediados del siglo XIX, por su propietario Juan Miguel Iturriza en el año
1863, un rico comerciante que participó en la Guerra Federal pero no perdió su
fortuna. Iturriza construyó la famosa Casa de Alto, para establecer allí una
casa de comercio, aprovechando el auge de esta actividad por efecto del
incremento del tráfico de vapores, desde Ciudad Bolívar y otros puertos.Dicha
casa sirvió de residencia para hospedar al General Antonio Guzmán Blanco,
quien pasó por El Baúl en la campaña de Apure.
Cuna de los arpistas
El Baúl también es “La Cuna de los Arpistas de
Venezuela”. Este apelativo tiene su raíz en ese elemento originario, que se
remonta a dos siglos, cuando los primeros bauleños eran aficionados y
practicantes de la fiesta del fandango, baile matriz del cual emana el joropo,
en su género musical y dancístico.
Entre esos grandes arpistas que le merecieron el
nombre al Pueblo están Cándido Herrera,
Amado Lovera, Silvio Cancines, Inés Carrillo, Lionzo Vera, Prisco
Sulbarán, El Indio Zapata.
Entre los poetas destaca Ramón Villegas Izquiel, Ángel Zapata, Cecilio Sosa. Hoy día El Baúl cuenta con un aproximado de 12 mil habitantes, a raíz del avance tecnológico e infraestructura con mayor número de instituciones educativas, salud, seguridad y gubernamentales, y sus habitantes siguen recibiendo de manera muy cordial a cada visitante llegado a esas tierras llaneras que se encuentran dentro de las pampas cojedeñas, para disfrutar de sus atractivos turísticos, parrandas, festivales y tardes de toros coleados en cada celebración de sus fiestas patronales, entre otros. Historias, eso pueden encontrar en ese Pueblo de maravillas. Historias y vivencias que les dejarán una marca tanto en la memoria, como en el corazón, siempre y cuando seamos buenos venezolanos.
Entre los poetas destaca Ramón Villegas Izquiel, Ángel Zapata, Cecilio Sosa. Hoy día El Baúl cuenta con un aproximado de 12 mil habitantes, a raíz del avance tecnológico e infraestructura con mayor número de instituciones educativas, salud, seguridad y gubernamentales, y sus habitantes siguen recibiendo de manera muy cordial a cada visitante llegado a esas tierras llaneras que se encuentran dentro de las pampas cojedeñas, para disfrutar de sus atractivos turísticos, parrandas, festivales y tardes de toros coleados en cada celebración de sus fiestas patronales, entre otros. Historias, eso pueden encontrar en ese Pueblo de maravillas. Historias y vivencias que les dejarán una marca tanto en la memoria, como en el corazón, siempre y cuando seamos buenos venezolanos.
El Baúl, pueblo de mujeres bellas y hombres
caballerosos, que reciben al visitante con gran hospitalidad; gente alegre y
parrandera, quienes en tardes de toros coleados, honran en alto el nombre Cuna del arpista de Venezuela.
Flor
Municipal: La Cayena (Hibiscus rosa-sinensis)
Ave Municipal:
El Pico de Plata Negro
Árbol
Municipal: Josefino.
No hay comentarios:
Publicar un comentario